impresora de globos
Globos

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impresora de globo en funcionamiento, videos y detalles tecnicos
Un globo es un recipiente de
material flexible relleno generalmente de aire o helio, a menudo usado como juguete para
los niños. También sirven de decoración en cumpleaños y
otras celebraciones. Los globos también constituyen un buen soporte
publicitario, al poder estamparse en varios colores de tinta, sirviendo de
conmemoración o recordatorio de eventos o marcas comerciales.
Generalmente están hechos de látex o papel
aluminio. Pueden adquirirse en una gran variedad de tamaños y formas siendo los
más comerciales los de 2, 5, 7, 9, 12, 18 y 36 pulgadas de diámetro.
Básicamente, el globo puede ser llenado con aire
soplándolo o utilizando un inflador manual
o eléctrico. De igual forma, pueden inflarse con gas
helio en cuyo caso será necesario adquirir un balón
de gas comprimido. Estos últimos son los favoritos de los pequeños, al elevarse
en el aire y poder así portarlos con un cordel, soltarlos, dejarlos flotar en
la habitación, etc.
Los globos se comercializan por unidades o, más
comúnmente, en bolsas surtidas. En su modalidad inflada, son distribuidos a
través de vendedores callejeros que portan manojos de diferentes formas y colores.
En la actualidad se fabrican en
diferentes medidas, texturas y colores, pudiendo elegir en colores lisos o
fantasía estos con algún mensaje o impresión. Se pueden
inflar con aire o helio. Para la opción de helio hay que recordar que es
recomendable a partir de unos 25cms. de diámetro, ya que si es inferior medida
el globo probablemente no flotará, tambien hay que tener muy en cuenta el
tiempo de flotación del globo:
mas grande=mas helio= mas tiempo de flotación.
También denominados de foil,
de poliamida, de papel de
aluminio…son impactantes por sus formas, coloridos y por la posibilidad
de combinar 100% con cualquier otro modelo de globo ya sea Látex o Bubbles.
Estos globos vienen termosellados por calor en su fabricación, por lo que
cuando se inflan con helio, duran muchos días flotando ya que el helio “no se
escapa” como ocurre con el globo de látex, que al ser poroso
la molécula del helio pasa a través del látex.
Hay que recordar que los globos Microfoil de
medida pequeña de 9 a 23 cms. aprox., éstos no disponen de auto-cierre como los
de mayor medida, por lo que para sellarlos y no se escape el aire, se utiliza
una selladora de calor.
Los globos son fabricados
generalmente usando 2 tipos de materiales: látex y
foil; que pueden utilizarse en la decoración de distintos tipos de celebración.
Los globos de látex, la mayor parte de ocasiones, son utilizados durante
fiestas infantiles o cumpleaños debido a los colores básicos en los que son
elaborados. En contraste, los globos
metálicos, se adaptan mejor a celebraciones íntimas o de corte más formal.
Claro está, existen excepciones en ambos casos como los globos de látex
estampados orientados a publicidad empresarial o los globos foil tematizados
con figuras de personajes infantiles. Estos son impresos mediante máquinas para
serigrafia.
El globo compuesto de 50% de látex es un juguete o
elemento de decoración ecológico porque es biodegradable. Un globo de 75% de
látex tarda en biodegradarse unos 10 años, igual que una hoja de roble.
En los inicios del globo,
solo era posible adquirirlos en su clásica presentación de látex redondeado debido
a las limitaciones de fabricación existentes. Hoy en día, contamos con mejores
materiales y procesos de mayor calidad que le permiten adoptar distintas formas
según el tipo de material usado. Se imprimen con impresoras de serigrafia, es
de tener en cuenta que cada uno de estos tipos se encuentra dirigido a un
ámbito de uso específico.
Debido a su naturaleza
elástica, los globos de látex solo pueden adoptar figuras redondeadas tales
como esferas, óvalos largos, pétalos de flores o corazones. Esta característica
los hace ideales para confeccionar arreglos de mayor tamaño y de colores
sólidos y básicos. Por otro lado, los globos hechos de papel metálico se
caracterizan por tener formas más complejas y diseños impresos con máquinas de serigrafia
más elaborados compensándose con una menor elasticidad. De forma parecida a los
de látex, estos pueden ser combinados para formar un ramillete o bouquet, casi
siempre con el fin de expresar un mensaje o sentimiento.
Los primeros globos estaban hechos
de vejiga animal.
El globo moderno lo inventó Michael Faraday en los primeros años del siglo XIX, pero
la producción en masa no se produjo hasta la década de 1930. Actualmente, los globos pueden incluso tener la forma de
caricaturas de personajes famosos y estar hechos de materiales diversos.
Algunos de las tantas variedades
de globos que se pueden imprimir con máquinas para serigrafia son:
Máquinas de serigrafia para globo de látex

Máquinas para serigrafia para globo de látex multicolor







Estampadora de globo mararon pencil



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Estampería de globos letras neon
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Impresión sobre globo de latex
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Estampado de globos de letras
metálicas
Máquinas para serigrafia para globo
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Usos y precauciones
Por su colorido, se usan en acontecimientos como conciertos, fiestas, ferias e inauguraciones o
eventos deportivos. Paralelamente, puede ser encontrado en eventos como: Sueltas
masivas desde el terreno, caídas al público desde lo alto, explosiones con
suelta de confeti u otros elementos, inauguración de esculturas de grandes
dimensiones.
Los globos también forman parte de representaciones
callejeras o circenses. Así sucede con los
modelos tubulares que, una vez inflados, se prestan a la creación de las más
diversas figuras mediante una experta manipulación en la torsión de globos. Los artistas combinan para el evento unidades de
varios colores que retuercen y anudan formando figuras de perros, espadas,
sombreros, flores, etc. que luego regalan al público. Este arte recibe el
nombre de globoflexia y es utilizada
también por magos y demás personas encargadas de la animación de fiestas
infantiles.
Otro uso, muy extendido y usado en países de todo
América, es el de la decoración con globos, considerada por algunos como un
arte. Se considera que la decoración con globos y la globoflexia son dos ramas
diferenciadas que interactúan entre sí.
También se puede jugar con los globos de helio,
succionando el helio y hablando con la voz más aguda debido a la menor densidad
de este gas. Esta actividad puede llegar a representar un peligro, ya que la
inhalación del gas desde un globo recién hinchado puede llevar a un paro
respiratorio por la temperatura del gas. También, en casos de juego prolongado,
puede producir hipoxia o asfixia, pues el
helio inhalado desplaza al oxígeno en los pulmones.
Un juego popular entre los niños consiste en llenar
los globos de agua y arrojárselos para hacerlos estallar en su cuerpo. La
habilidad consiste en esquivar los misiles enviados por los compañeros.
No se debe estirar el globo antes de inflarlo, ya que
esto hace que los poros que tiene se hagan más grandes y así dure menos tiempo
inflado.
No se deben dejar al alcance de los niños sin estar
inflados ya que podrían llegar a causar una asfixia a la hora de inflarlos.
Historia
Si no hubiese globos, los cumpleaños serían más
aburridos y menos decorados. ¡No tendríamos películas como Up! y tampoco habría
bombitas de agua, lo que sería una real lástima. Los globos tal como los
conocemos no aparecieron de la noche a la mañana, y requirió bastante tiempo
para que llegáramos a los que tenemos hoy en día.
Aunque uno pudiera creer que los globos de goma
se derivaron de los globos aerostáticos, lo cierto es que en realidad hay
registros de la existencia de “globos” desde tiempos ancestrales, hechos de
vejigas animales infladas. Y si, suena asqueroso pero los niños de las cavernas
(y posteriores) jugaban con eso.
El crédito por el primer globo de goma lo tiene
en realidad el químico y físico británico Michael Faraday, quien es más
conocido por sus aportes al estudio de la electroquímica y el
electromagnetismo.
Faraday estaba experimentando con gases en la
Royal Institution de Londres en 1824, y requería para sus pruebas algún
contenedor que mantuviera el gas. Así, se le ocurrió hacer una bolsa con un
material sudamericano conocido como caucho o látex. Recortó dos
círculos de láminas de caucho, presionó los bordes para que se pegaran, y
cubrió el interior de harina, para que no se adhiriera entero.
“El caucho es muy elástico. Las bolsas hechas
con él se expanden cuando se fuerza aire dentro de ellas, hasta que se vuelve
muy transparente. Cuando eran expandidas por hidrógeno se volvían tan livianas
que formaron bolas con considerable poder ascendente”, escribió Faraday en
el Quarterly Journal of Science de 1824.
El caucho en esos años se conseguía del árbol
de caucho (Hevea
brasiliensis), que emite una
savia que al contacto con el aire se solidifica en una sustancia elástica
conocida como caucho o látex. El caucho natural ya había sido usado por
indígenas en sudamérica para distintas funciones, incluyendo la de hacer
una pelota para jugar,
pero en Europa todavía no se inventaban algunas cosas que detonarían el éxito
de la goma, como la vulcanización (descubierta por Charles Goodyear en 1839) y
la invención de los neumáticos (en 1887 por John Dunlop). Después incluso
(durante la Segunda Guerra Mundial) se creó el caucho sintético.
La idea de formar estas “bolsas” de caucho se
volvió más o menos popular un año después, cuando comenzó a venderse un “kit”
para fabricar tu propio globo. La idea era de Thomas Hancock,
un vendedor de goma, que comercializaba un paquete con una botella de látex
líquido y una jeringa de condensación, que permitía crear un globo.
En los años siguientes se hicieron algunas
mejoras, como la creación de globos vulcanizados, que resistían mejor los
cambios de temperatura. La vulcanización consiste en calentar el caucho crudo
en una solución con azufre, lo que impermeabiliza el látex y lo vuelve más
resistente. El inglés J.G. Ingram fue quien comenzó a fabricar estos globos en
1847. En esos tiempos los globos no eran redondos, sino que tenían forma de
cilindro, y se usaban más que nada para publicidad y grandes fiestas.
El
hombre de los globos
No fue sino hasta la década de 1930 que el
globo daría un gran salto. Neil Tillotson era un investigador en Hood
Rubber Company, una fábrica que hacía neumáticos y suelas de
zapatos de goma. Sin embargo, la crisis financiera de 1929 hizo que la empresa
suspendiera sus operaciones en 1931, cerrando sus puertas y despidiendo a
cientos de trabajadores.
Tillotson se encontró en este grupo de
cesantes. Para empeorar las cosas, su suegro y su hermano también habían
perdido sus respectivos empleos.
Tillotson empezó entonces a trabajar en su
propio laboratorio, montado en el ático de su casa, tratando de inventar algo
que le permitiera iniciar su propio negocio. El problema era que Tillotson era
un experto en goma, y hacer neumáticos como los que fabricaba Goodyear requería
maquinaria cara, muchos materiales y mano de obra. Tillotson decidió entonces
investigar un campo diferente: el látex líquido.
No requería calor, ni máquinas para moldear,
sólo una brocha y un bowl donde ponerlo. Tillotson tenía la idea de fabricar
algo con eso, que fuera barato y requiriera pocos moldes, aunque no sabía
todavía muy bien qué.
Tillotson había tenido un poco de experiencia
con el látex mientras trabajaba en Hood Rubber, y pudo llevarse algo del
material a su casa cuando la fábrica cerró. Su primera idea fue crear las
cámaras inflables que en ese entonces iban dentro de los neumáticos de los
autos, y que hasta hoy se usan en las bicicletas. Sin embargo, el látex no era
lo suficientemente resistente como la goma que se usa para este fin, y no
duraba lo suficiente.
Un poco frustrado, Tillotson se puso a probar
algo que quizás podía ser divertido, aunque no muy útil. Cortó un pedazo de
cartón con forma de cabeza de gato (con orejitas) y hundió el cartón en el
látex. Después de que se secó, Tillotson lo cubrió de talco para evitar que el
látex se pegara consigo mismo. Después, retiró el cartón, y consiguió un pedazo
de plástico con forma de cabeza de gato. Decidió inflar el asunto con la boca a
través del agujero que quedaba en la parte de abajo, hasta que el látex estaba
tirante. Y lo que consiguió fue un globo con orejas de gato.
Tillotson amarró el globo y le pintó una cara
de gato al frente. Luego se lo mostró a su familia, y la reacción que tuvieron
sus familiares lo convenció de que esto podría ser algo exitoso. Así que se
abocó a trabajar en crear varios moldes de cabezas de gato, y puso a trabajar a
su hermano y su suegro en sumergir los cartones en el latex, creando muchos
globos. Después de pintar 2.000 caras de gato, los vendió a una empresa de
novedades llamada C. Decieco & Son, quienes llenaron los globos con helio
para venderlos en un desfile en la ciudad de Lexington.
Tillotson asistió al desfile para ver cómo era
recibido el producto, y vio algo que lo convenció: una niña tomó uno de los
globos y le dio un besito a la cara de gato.
Tillotson invirtió todo su dinero (US$720) en
látex y fundó la Tillotson Rubber Company, que para fines de 1931 había vendido
5 millones de globos con cara de gato, generando ventas por US$85.000 pese a la
crisis económica que azotaba a Estados Unidos ese año.
El éxito de Tillotson motivó a otras empresas a
fabricar globos. En su fábrica, sin embargo, se inventó más adelante una
máquina que permitía expender látex a alta velocidad, automatizando la
producción. Después (en la década de 1960) inventaron también los guantes de
látex que usan los médicos. La Tillotson Rubber Company todavía existe hoy, y
el método de fabricación de globos de látex se mantiene más o menos igual hasta
ahora.